Sobresalir en el ejercicio profesional sin desatender el desarrollo personal parece una tarea difícil de lograr pero necesaria, por lo que la figura del coach inmobiliario comienza a volverse particularmente relevante dentro del sector

Dada la competitividad de un mercado en constante evolución con una amplísima oferta y demanda, las habilidades de los profesionales inmobiliarios requieren ser potencializadas para alcanzar los objetivos personales y colectivos, por lo que además de la experiencia, son la actualización y el enfoque en la capacitación factores que adquieren un papel fundamental para el éxito dentro del rubro.

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¿Qué es un coach inmobiliario?

Si bien la figura del “entrenador” no es nueva, su impacto se ha extendido a diversas disciplinas y ámbitos debido a la importancia que tiene el desarrollo personal en todas las áreas, incluida la profesional, por lo que conviene recalcar que más allá de los mitos y concepciones erróneas -de autoayuda, por ejemplo- que puedan tenerse respecto al acercamiento con un coach, para el inmobiliario que desea sobresalir en su rubro es importante contar con un acompañamiento personalizado.

En este sentido, un coach inmobiliario busca reforzar las capacidades, habilidades y aptitudes profesionales de los agentes para optimizar sus resultados, y este enfoque no es exclusivo de quienes inician en la actividad, sino para todas aquellas personas que desean transformar sus resultados.

Junto a las herramientas tecnológicas, uno de los aspectos que no debe descuidarse para la imagen del profesional inmobiliario es precisamente el intelectual, que extendido al ejercicio de la comercialización de los bienes raíces representa una serie de ventajas para la competitividad.

Actualmente las asociaciones de profesionales inmobiliarios, franquicias y empresas del sector ofrecen múltiples sesiones y eventos de coaching. De igual manera, los foros y congresos inmobiliarios que hoy en día se llevan a cabo ofrecen programas en los que la capacitación a cargo de importantes expertos en finanzas, economía y desarrollo profesional no pueden faltar, debido al impacto positivo que tienen las bases sólidas en esta materia para alcanzar cada una de las metas propuestas.

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¿Es para todos?

Dependiendo de las necesidades identificadas por cada agente o interesado en este acompañamiento, el coaching inmobiliario debe responder en primer lugar al aspecto profesional y a partir de este punto, detectar las fortalezas y debilidades para empatar los requerimientos con los objetivos y de esta manera enfocarse a trabajar en ello. Cualquier persona interesada en mejorar sus habilidades puede acercarse a un entrenador o programa de entrenamiento y personalizarlo acorde a sus objetivos.

Un aspecto importante de esta metodología es que resulta complementaria a los ámbitos en que se desarrolla el inmobiliario y además de detonar la productividad, permite atender múltiples áreas para la generación del bienestar personal logrando así un equilibrio que reduce el estrés que pueda generar la atareada labor inmobiliaria.

Más que una tendencia

“Vestirse para la ocasión” es una máxima dentro de diversos sectores, sin embargo, en el de los bienes raíces resulta clave para lograr el éxito y es precisamente la atención a cada uno de los factores que intervienen en la imagen que se proyecta algo que no debe tomarse a la ligera; además de lucir bien, hay que sentirse bien y estar preparado para hacer posible el escenario de éxito que se tiene en mente.

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En resumen, el coaching inmobiliario tiene el claro objetivo de ayudar a los profesionales a vender más mediante una metodología personalizada, cuyo impacto y efectividad la han convertido en una herramienta cada vez más demandada dentro del sector, razón por la cual cada día es más común encontrarse con programas de entrenamiento en los foros y centros de negocios inmobiliarios más importantes del país. Más que una tendencia este es un recurso de gran valor para el desarrollo personal y profesional sobre el cual conviene tener puestas las miradas.