Ya sea que desees proteger tu patrimonio ante eventualidades de terceros o fenómenos naturales, invertir en una póliza de seguro para tu propiedad es una excelente manera de protegerte.

Más que un gasto, el seguro de propiedad es prevención e inversión

Contratar una póliza de seguro de propiedad podría sentirse como una fuerte carga económica pero si lo analizas mejor, se trata de una inversión donde obtendrás un frente que te apoye en cualquier imprevisto. En términos generales, cuando consideres una contratación para asegurar tu propiedad, un agente tendrá que evaluar aspectos tales como la ciudad donde vives, el clima, la estructura de tu casa y cuáles son los riesgos más evidentes.

Si bien la mayoría de los esquemas de financiamiento hipotecario incluyen pólizas de seguro, es importante analizar a detalle cada una de sus cláusulas para identificar el alcance de su cobertura. De resultar insuficiente, es posible ampliar la cobertura según los requerimientos del titular o propietario, por lo que es recomendable revisar la oferta disponible en el mercado a través de las aseguradoras.

Contrario a lo que pueda estimarse, asegurar una vivienda o negocio está prácticamente al alcance de todos, incluso hay pólizas para inmuebles que tienen un costo anual inferior al de un seguro de automóvil. No obstante, es importante considerar que el costo varía en función del tipo de propiedad, y en el caso de negocios dependerá del giro, equipo, insumos, etcétera.

¿Qué hay que tener en cuenta al momento de contratar un seguro?

Primero deben analizarse potenciales riesgos reales que corre el patrimonio, y con base en éstos elegir la póliza que mejor se adapte.

Considerar el valor de la construcción, los riesgos derivados de su ubicación, los daños causados a terceros y las características de la propiedad serán factores medulares para elegir de manera correcta el contrato más conveniente para asegurar una casa, departamento o establecimiento comercial.

Cobertura de pólizas de propiedad

Una póliza básica (generalmente incluida en la mayoría de los financiamientos) protege de daños en la construcción de vivienda y contenidos derivados de causas naturales como incendios, rayos o inundaciones.

En cambio, una póliza más amplia puede cubrir daños derivados de fenómenos naturales, perjuicios o daños no dolosos causados a terceros o a sus bienes; gastos que el asegurado tenga que realizar a consecuencia de desmontaje, demolición, limpieza, acarreos y/o remoción de escombros, ruptura de cristales, así como robos y asaltos. Dependiendo de lo que busques y las posibilidades a tu alcance, al tener un seguro también tendrás asistencia de plomeros, albañiles, electricistas y cerrajeros; atención médica por teléfono y envío de ambulancia; responsabilidad civil, asesoría legal y muchas otras ventajas.

También es posible encontrar coberturas que incluyen atención veterinaria para mascotas y hasta protección para electrodomésticos por daños derivados de un corto circuito.

Póliza de seguro para propiedades en renta

Si se trata de una propiedad que se pondrá a la renta, resulta aún más conveniente la contratación de un seguro de propiedad, pues a pesar de que la elección de los inquilinos es un proceso meticuloso, algunos podrían mantener una mentalidad más indiferente ante el cuidado y mantenimiento del inmueble.

Una póliza a la medida podrá significar un costo adicional, sin embargo, puede resultar más accesible de lo que se piensa y, por el contrario, debe ser considerada como una inversión inteligente que mantendrá tus propiedades seguras ante cualquier imprevisto sin atentar contra tu estabilidad financiera y patrimonial, haciendo de la máxima “más vale tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo” uno de los motivos por los que resulta de gran importancia la adquisición de un seguro para el hogar o negocio.