Considera estos factores para conocer si es este el momento para adquirir tu casa o departamento o si la renta es aún tu mejor opción

Uno de los factores que en la actualidad define al mercado de vivienda en las zonas metropolitanas más importantes del país es el dinamismo laboral, que junto al contexto financiero de los sectores profesionistas perfila una serie de indicadores que permiten conocer con mayor precisión el tipo de operación que nos conviene, ya sea en renta o la compra de un inmueble.

35772375_S_900px

Según datos del Consejo Nacional de Población (Conapo), en México actualmente la mayoría de sus habitantes son jóvenes (casi el 55% tiene menos de 30 años de edad), por lo que las necesidades y requerimientos de su estilo de vida son las que definen una tendencia en aumento con relación también a las opciones de vivienda.

Análisis y coherencia: claves para tomar la decisión acertada

Contrario a diversas ideas preconcebidas con relación a quienes pagan renta, es importante identificar los factores que intervienen en la dinámica de vivienda en cada caso, y como éstos se convierten en el mejor aliado para elegir de manera coherente con el contexto financiero la operación más sana para habitar un inmueble.

 

Respecto a la adquisición de vivienda, también es importante analizar a detalle todas las posibilidades, pues la adquisición de una casa es una de las inversiones más importantes en la vida de cualquier persona, y en este tipo de operación conviene prestar especial atención al plazo estimado en que será cubierta la hipoteca, así como a los otros gastos derivados, tales como comisiones de apertura, gastos notariales, seguros, etc.

22091317_l_900px

Los especialistas recomiendan poner sobre la balanza los factores que contribuyen a la identificación del potencial financiero que tienen nuestras circunstancias actuales y los planes a futuro. Estos incluyen, entre otros:

 

  • Ingresos mensuales y la capacidad de pago, los cuales deberán ponerse frente a los gastos, tanto fijos como variables.
  • Estabilidad laboral, o movilidad laboral en su caso.
  • Ubicación, tanto de la vivienda como de los centros de trabajo y estudio, así como a puntos importantes a los que se requiere trasladarse de manera frecuente.
  • Capacidad de adquisición de vivienda, es decir, si se cumplen los requisitos ante instituciones de interés social, banca comercial o autofinanciamiento para la compra de casa o departamento.

 

¿Qué me conviene entonces, rentar o comprar?

Depende, principalmente de tu capacidad de pago, pero no hay que descuidar los otros factores.

La renta es la opción ideal si:

  • No cuentas con un historial financiero sano
  • Tu edad, siendo la juventud la propicia para otras prioridades antes que la adquisición hipotecaria
  • Tu actividad profesional o académica, pues esta interviene en tu plan financiero
  • No reúnes aún los requisitos para la aprobación de crédito hipotecario
  • Tu actividad profesional o laboral requiere constantes cambios de sede
  • Deseas ahorrar para la inversión patrimonial, sea esta el establecimiento de un negocio que te genere ingresos adicionales o la adquisición de una vivienda a futuro
  • Aún no estás seguro del lugar donde establecerás tu residencia
  • No deseas la descapitalización

 

Ante esto, también los especialistas recomiendan evitar la especulación con relación a la renta y dejar de verla como “gasto”, pues en realidad las condiciones del mercado de arrendamiento son flexibles de manera tal que permiten moverte con mayor libertad.

 

La compra es la opción ideal si:

 

  • Cuentas con un historial financiero sano
  • Reúnes los requisitos para solicitar un crédito hipotecario
  • Has decidido hacer de tu actual ubicación el lugar de residencia definitiva
  • Cuentas con la capacidad de pago y solvencia económica

 

Pero además, es recomendable analizar que la opción de vivienda que se está considerando para comprar, cumpla con las características adecuadas que proyectan una atractiva plusvalía a futuro:

 

  • Urbanización completa
  • Cercanía a puntos frecuentes de traslado
  • Servicio de transporte público
  • Accesibilidad integral (vial, peatonal, etc.)
  • Seguridad 

Si bien la casa propia es uno de los mayores anhelos para la mayoría de las familias, la movilidad laboral, las percepciones salariales y otras prioridades, como el establecimiento de un negocio propio (que con suerte puede generar mayores rendimientos a futuro que el índice de plusvalía de un inmueble)  son determinantes para algunos sectores que en la actualidad ven en la renta la opción más conveniente para el acceso a una vivienda.

No obstante lo anterior, la adquisición también requiere de un análisis a conciencia sobre la situación y los planes de cada caso, aportando dinamismo y flexibilidad al mercado de vivienda en el país, por lo que es importante considerar los aspectos anteriormente descritos y mantenerse coherentes ante estos para garantizar certeza y seguridad en nuestras inversiones.