La ecuación vivienda-finanzas personales puede parecer difícil de resolver para muchos, pero solo es cuestión encontrar la fórmula ideal que tome en cuenta tus necesidades sin poner en riesgo tu economía.

A partir de cierta etapa, la idea de tener un hogar propio se vuelve un tema recurrente y debido al gasto mayor que representa, es común llegar al cuestionamiento de invertir o continuar rentando. Si te sientes identificado, estos consejos te ayudarán:

Dinamismo laboral y contexto financiero, las claves para decidir

Uno de los factores que actualmente define la oferta del mercado de vivienda en las zonas metropolitanas más importantes del país es el dinamismo laboral que en conjunto con el contexto financiero de los profesionistas y las nuevas dinámicas domésticas, generan una serie de indicadores que permiten conocer el tipo de operación más conveniente para vivir, ya sea rentando o adquiriendo un inmueble. En este sentido son diversas las creencias en torno a dejar de pagar renta, sin embargo, también son diversos los factores que influyen en que ejercer un crédito para adquirir una vivienda sea una opción viable o no frente al panorama económico de quienes analizan dicha posibilidad. Según datos del Consejo Nacional de Población (Conapo), en México actualmente la mayoría de sus habitantes son jóvenes, por lo que las necesidades y requerimientos de su estilo de vida son las que definen una tendencia en aumento con relación a sus opciones de vivienda.

¿Que es mejor?

Si bien es cierto que dejar de pagar renta es prácticamente una necesidad para muchas personas, arrendar una vivienda puede ser una opción idónea para quienes aún están indecisos con respecto al lugar donde desean vivir, su situación crediticia, movilidad laboral o para quienes están ahorrando; un análisis a conciencia sobre las necesidades, intereses y planes a corto y mediano plazo, es una excelente herramienta para identificar si aún conviene destinar un porcentaje de los ingresos al pago de renta, o bien, si es momento de dar el próximo paso.

¿Que debo de tomar en cuenta si elijo comprar?

La adquisición de una casa o departamento resulta conveniente para quienes reúnen los requisitos para solicitar un crédito hipotecario o ya cuentan con uno, cuentan con un respaldo financiero que permita cubrir los gastos iniciales, han decidido establecer su lugar de residencia y la propiedad a comprar cumple con las características acordes a su estilo de vida, necesidades y con una atractiva plusvalía. En este tipo de operación es fundamental prestar especial atención al plazo estimado en que será cubierta la hipoteca y los gastos derivados, entre los que destacan la comisión por apertura, el CAT, costo de las escrituras, seguros y gastos notariales.

 

¿Comprar o rentar?

Ver como una inversión, tanto a la compra como a la renta de un inmueble, puede marcar una gran diferencia al momento de planificar cada una de las decisiones relacionadas con la vivienda y las finanzas personales. Ante ambas opciones, la recomendación es elegir aquella que empate con el plan de vida que se tiene en mente y que además resulte coherente con el contexto financiero y sus variables para que, de esta manera, sea posible disfrutar de un espacio que pueda ser transformado en un hogar y no en un dolor de cabeza para quienes lo habitarán.