Comparada con otros tipos de inversión, la inmobiliaria tiene, sin duda, enormes ventajas.  Pero no hay fórmulas mágicas: es crucial elegir el modelo de inversión que mejore se ajusta a nuestros objetivos financieros.  Hay que conocer los factores que nos permitirán elegir el inmueble correcto, pero lo principal es saber de cuántas maneras se puede hacer una inversión inmobiliaria, y cuál es la que me permitirá cumplir mi visión.

  • Inversión patrimonial (entre 5 y 10 años)

Es cuando quiero conservar mi dinero en una propiedad y mantenerla, a mediano o largo plazo, para obtener de ella la plusvalía que da el tiempo.  Además, me paga una renta cada mes.

Factores clave: 

  • Ubicación: debe ser una zona consolidada o en claro proceso de consolidación.

Perfil de arrendatario:

  • Industrial: necesita invertir en el inmueble para ajustarlo a sus necesidades.  Suele requerir contratos por periodos largos (entre cinco y 20 años). Para el inversionista, esto significa estabilidad en su inversión.
  • Comercial: cuando el arrendatario se encuentra con su mercado en nuestro local o bodega, hará todo lo posible por quedarse allí, con contratos de largo plazo (entre cinco y 20 años).  También dan estabilidad a la inversión.
  • Corporativo: aunque el arrendatario también requiere invertir para adecuar el local, suelen permanecer por periodos menos largos que los anteriores (entre cinco y diez años), ya sea porque sus necesidades de espacio cambian o para reubicarse en zonas nuevas o de moda.
  • Vivienda: es el arrendatario menos predecible. El inquilino puede permanecer sólo un año o quedarse diez años. Aquí es muy importante investigar bien al arrendatario y hacer, por lo menos una vez al año, visitas de inspección a la propiedad.

Cuando se logra comprar en preventa un buen proyecto en una buena ubicación y a una empresa con trayectoria probada, se puede redondear una muy buena inversión porque además asegura la plusvalía de su propiedad.

  • Inversión especulativa (entre 6 meses y 1 año)

En este tipo de inversión, compro el inmueble y lo vendo en un periodo corto de tiempo.  Obtengo un rendimiento alto sobre mi inversión pero el factor de riesgo también aumenta.

Factores clave

  • Ubicación: debe ser una zona consolidada o de rápido crecimiento.  en ocasiones, esto se detona por la construcción o mejora de una vialidad, cambios en el uso de suelo de una zona, o situaciones similares.
  • Compra en preventa: esto permite al inversionista contratar a un precio bajo e ir pagando en parcialidades.

Cuando el desarrollo inmobiliario está terminado o muy avanzado, es posible vender y capitalizar una buena parte de la plusvalía, aún sin haber pagado todo el costo de la propiedad.  El principal riesgo está en la posible tardanza para venderlo y en los costos (fiscal y notarial) de traspasarlo.  Por lo anterior, no es recomendable hacer una inversión de este tipo con dinero prestado.

Para elegir al desarrollador más indicado, se debe poder comprobar su experiencia probada y su solvencia moral.  Elegir bien el proyecto (precio, calidad, tipo de producto, etc.) y constatar que tenga un claro mercado de compradores.

  • Inversión temporal (entre 3 y 6 meses)

Compro un inmueble para remodelarlo y venderlo.

Factores clave

  • Ubicación: elegir una zona ya consolidada (entre 30 y 50 años). Esto asegura el mercado, pues siempre habrá quien quiera vivir en colonias más céntricas.
  • Tipo de propiedad: las casas en estas zonas tienen espacios más grandes que las construcciones nuevas.

Si un inversionista encuentra una propiedad con una buena distribución de espacios e invierte de 10% a 15% adicional al costo de compra en su remodelación, es posible asegurar que obtendrá de 15% a 20% de rendimiento de su inversión en ese corto periodo.

Costo de escrituración: es importante tener en cuenta en el proyecto de negocio que, al comprar la propiedad, el inversionista pagará una escritura y este es un costo que no se recupera.  Aún así, la oportunidad puede ser buena.

  • Inversión empresarial (de 2 a 3 años)

Compro un terreno para uso comercial, industrial, habitacional o vacacional, lo desarrollo y lo vendo.

Factores clave

  • Ubicación: es importante repetirlo: una buena parte del éxito de cualquier inversión inmobiliaria es hacerla en la ubicación correcta.

El uso de suelo permitido para el inmueble debe ser el que corresponda a lo que pretendo hacer.  Tratar de hacerlo contra las reglas del municipio, tarde o temprano puede terminar en un fracaso y poner en riesgo la inversión.  Un proyecto arquitectónico muy sólido y basado en un análisis cuidadoso del mercado, que permita identificar claramente que hay un mercado para nuestro producto y, por supuesto, un producto que satisface las necesidades de ese mercado.

Elegir una empresa desarrolladora con experiencia, un grupo de inversionistas que de soporte financiero al proyecto, incluso si los tiempos no se dan como fueron planeados.  Sin esto, se están corriendo riesgos muy altos.  Una estrategia comercial adecuada y un equipo capaz de llevarla a cabo con éxito.

 

El mundo inmobiliario es grande, complejo, sujeto a sus propias reglas y realidades.  Por eso, cuando un inversionistas decide hacer crecer su patrimonio invirtiendo en bienes raíces, en cualquiera de sus modalidades, aceptamos el reto de brindar compañía a lo largo del proceso.

Recuerda que en Casas y Terrenos contamos con más de 30,000 propiedades diferentes a lo largo y ancho del país que representan una gran oportunidad de inversión, ¿qué tipo de inversión te interesa?