En México las leyendas de fantasmas, muertos y aparecidos forman parte del folklore popular a lo largo y ancho del país. Figuras como la Llorona, la Pascualita, la Planchada, Don Juan y su maldición, el Charro Negro y otros, son parte ya del imaginario colectivo en nuestro país, y se hacen presentes cada que de sacarle un susto al prójimo se trata.

Pero además de estos tenebrosos espectros, existen también espacios en los cuales habitar es técnicamente imposible ya que sucesos macabros han tenido lugar en ellos y terribles maldiciones recaen en estos recintos.

En este artículo te presentamos la primera parte de nuestro conteo de las casas más embrujadas y misteriosas de México, ¿te animas a conocerlas o te da miedo?

1. La casa de la Tía Toña

Se ubica en un punto indefinido en la III Sección del Bosque de Chapultepec, entre cañadas y zonas densamente arboladas, y se dice que al menos 20 personas han caído en las barrancas que la rodean tratando de llegar a ella.

Se cuenta que la tía Toña era una mujer de renombre y mucho dinero que acogía a niños en situación de calle dentro de su propiedad con el afán de buscar un futuro mejor para ellos; sin embargo, una noche estos niños decidieron matarla y tirar su cuerpo a un barranco para no ser descubiertos, otras versiones afirman que fue la tía Toña quien, en un arranque de locura, asesinó a sus niños para posteriormente ahorcarse.

Desde entonces la casa permanece abandonada, pero hay quienes dicen que una sombra puede verse deambulando en su interior, del cual provienen lamentos, gritos y llantos.

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2. La casa de Orizaba

Se cuenta que a finales del siglo XIX una familia muy rica habitaba en aquella casa de Orizaba, Veracruz; su riqueza y posesiones eran tan grandes que despertaron la envidia del mayordomo, quien se ganó su confianza para averiguar dónde guardaban todas sus riquezas.

Una noche, la familia organizó una velada a la cual únicamente invitaron a sus amigos más cercanos. El mayordomo aprovechó la ocasión para culminar su plan malévolo envenenando la comida que debía servirse durante la cena. La familia agonizó debido a los fuertes dolores producidos por el veneno, y posteriormente el malvado mayordomo apiló uno a uno los cadáveres de la familia y sus invitados en el fondo del sótano para después huir con el botín.

Uno de los más allegados amigos de la familia acudió tarde a la cita y al percatarse del inusual silencio, decidió entrar sigilosamente a la casa; al llegar al comedor se encontró con la horrible escena del mayordomo arrastrando el cadáver del padre de familia, quien al verse descubierto encerró al hombre junto a los muertos en el sótano dejándolo morir.

3. La casa de Aramberri

Se  dice que el 5 de abril de 1933 se cometió un terrible crimen en el interior de esta casa, ya que Florinda Montemayor y su hija Antonia fueron asesinadas de una forma cruel y sangrienta.

Los vecinos de Aramberri contaban que los culpables podrían ser familiares de las víctimas, pues escucharon a gritar a la señora Montemayor  “¡no me mates, Gabriel!” y así se llamaba uno de los sobrinos de Florinda.

A partir de ese hecho, se cuenta que en la madrugada se escuchan lamentos, gritos y susurros, los que se han atrevido a entrar cuentan que han visto a la madre e hija penar por los cuartos de su antiguo hogar.

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¿Ya sientes escalofríos en la espalda? Prepárate para la segunda parte de este artículo y, mientras tanto, duerme con la luz encendida…