Un diamante de 2 quilates fue creado con los restos mortales del reconocido arquitecto tapatío

Una de las mentes prodigiosas que construyó una nueva visión de la estética y arquitectura a nivel internacional, como la del tapatío Luis Barragán, regresa a los titulares mundiales por la polémica propuesta que pretende la recuperación de los archivos propios del arquitecto, cuya posesión de derechos ha resultado problemática para la obra de Barragán.

Foto: Canal Once

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The Proposal es un anillo de diamante de 2 quilates; la particularidad de esta joya es que la piedra fue producida con los restos mortales de Luis Barragán, en un proceso perfectamente documentado por la artista estadounidense Jill Magid, y cuya intención es la de entregar la pieza a la actual poseedora de los derechos y archivo profesional de Luis Barragán, Federica Zanco, a cambio del acervo del arquitecto.

The Proposal/The Exhumation

El anillo actualmente se encuentra en exhibición tras su envío formal a Zanco, actual directora de la Barragan Foundation, quien hace algunos años recibió de parte de su esposo, Rolf Fehlbaum, el archivo profesional de Barragán; en espera de su respuesta, te presentamos algunos detalles del proceso que convirtió a Luis Barragán en un diamante.

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Jill Magid asegura que el acceso a la obra de Luis Barragán está peligrosamente restringido, pues la capacidad creativa del arquitecto resulta inspiradora para las nuevas generaciones de arquitectos, sin embargo, no cuentan con las condiciones que les permitan analizar la obra a fondo; a raíz de esto trabajó en “The Barragán Archives” desde 2013, donde documenta además de las restricciones por parte de los poseedores de derechos, la autorización por parte de la familia del arquitecto, así como de las autoridades para la exhumación de los restos para convertirlos en diamante.

Foto: Panoramio

Foto: Panoramio

El archivo que se pretende sea regresado a México a cambio del anillo, está integrado por bocetos, fotografías, diapositivas, publicaciones especializadas, maquetas, correspondencia y mobiliario que alguna vez fue propiedad de Luis Barragán.

Federica Zanco indicó alguna vez que el material en su poder estaba siendo restringido debido a la preparación de un catálogo, sin embargo tras dos décadas de restricción sin la publicación de dicho material pone en duda el verdadero interés de Zanco en contribuir a la filantropía y difusión del conocimiento por el que pugna The Barragan Foundation.

No obstante, hay un punto en el que tanto Magid como Zanco están de acuerdo: el de la burocracia y el de las posibilidades que pueden volver el legado del arquitecto tapatío en un proceso de abaratamiento artístico y cultural.

¿Cómo crees que debería responder Zanco a esta propuesta?

 

Con información de The New Yorker