En años recientes la “inteligencia” de las ciudades se ha convertido en un factor cada vez más común en materia de planeación urbana, pero ¿cómo se logran realmente las smart cities?

¿Que significa Smart City?

Actualmente el concepto Smart city parece ser cada vez más común en materia de planeación e interacción urbana alrededor del mundo, pero la realidad es que en muchas ciudades la idea aún es emergente, pues el enfoque hacia lograr su autosuficiencia y sostenibilidad requiere del esfuerzo de todos los actores que conforman los ecosistemas urbanos.

Una “ciudad inteligente” es aquella que ha logrado un nivel de eficiencia integral para responder a las necesidades no únicamente de sus habitantes, sino que también ha resuelto la problemática identificada en sus sectores de administración gubernamental, economía, innovación tecnológica, medio ambiente y participación ciudadana, entre otros.

La resiliencia y autosuficiencia para la transformación urbana

Para comprender a fondo las claves de las actuales demandas de las urbes es necesario resaltar una diferencia medular, como lo es aquella entre las ciudades resilientes y las inteligentes. La resiliencia, en términos de ciudad, es la capacidad que tienen los centros urbanos para adaptarse o reponerse de manera paulatina o inmediata a las circunstancias que los impactan (tanto negativa como positivamente); la autosuficiencia, por un lado, permite dar solución a dichas circunstancias, y por otro lado, permite prevenirlas.

 A pesar de su diferencia, ambas ofrecen un gran potencial para la construcción de las nuevas inteligencias de las ciudades, procesos que ya se ven en diversas metrópolis alrededor del mundo, incluidas algunas de México, en donde la navegación GPS y el uso de tecnologías para el desarrollo de múltiples actividades consolida la capacidad de las urbes como centros inteligentes.

Si bien pensar en una Smart city implique de manera natural pensar en el uso de la tecnología, lograr la transformación de una ciudad en un entorno inteligente va mucho más allá, pues dentro de este concepto convergen, principalmente:

·   Implementación de tecnologías en materia de transporte y movilidad

·   Infraestructura

·   Innovación en los sectores de economía y tecnología

·   Sostenibilidad y medio ambiente

·   Administración pública y gobernanza

·   Obtención, uso y administración de datos

·   Capital social y calidad de vida

Junto a estos ejes, las teorías y prácticas del urbanismo, desarrollo y construcción aplicadas en la optimización de los recursos, están llevando a las ciudades a un nivel máximo de autosuficiencia y autonomía, por lo que al corto y mediano plazo es importante mantener en el radar las tendencias y recursos que ayudan a definir la ruta hacia la transformación de los polos urbanos en smart cities.

La planeación urbana en la actualidad por ende, debe apegarse además de a los lineamientos técnicos y legales vigentes, a la información disponible y las herramientas tecnológicas para un rediseño de su autonomía y propiciar de esta manera la consolidación de ciudades inteligentes gracias a gestiones efectivas y la participación ciudadana con miras a una excelente calidad de vida.